¿Por qué a las mujeres le avergüenza admitir que están cansadas?

A pesar de que actualmente la mujer tiene mayor poder, mayor libertad y más decisión, no es menos cierto que todas estas buenas noticias le están pasando una factura difícil de pagar ya que esta mantiene las mismas responsabilidades de antes, sumadas a las exigencias del mundo actual.

La mujer de hoy se caracteriza por su capacidad multitarea, por lo que desarrolla varias acciones al mismo tiempo durante todo el día para lograr resolver las necesidades del hogar, el trabajo, los hijos, la pareja e incluso hasta de otros cargos que no les corresponden.

Por lo que, aunque muchas se sienten orgullosas de lo que han logrado, tras todo ese poderío de mujer maravilla y el constante retarse a sí mismas creyendo que deben hacerlo todo por ser mujer, se esconde un estado de agotamiento físico y mental, conocido como Síndrome del Agotamiento femenino.

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De acuerdo a la psicóloga Sonia Tessa, las mujeres que padecen del Síndrome del Agotamiento femenino no son casos aislados, sino que lo padecen la mayoría de las mujeres de hoy. No obstante, la mayoría no identifica que padece de esto, sobre todo porque para ellas no es fácil hablar sobre su agotamiento, ya que sienten vergüenza, y lo consideran como algo íntimo de lo que no pueden comentar, porque la sociedad les ha vendido que no deben quejarse y que así debe ser.

Las altas exigencias de la mujer hacia sí misma son producto de una construcción social, de una necesidad familiar donde quizás nadie más se hace cargo y también de una imposición personal.

Generalmente, cuando una mujer se siente agotada, las personas no lo perciben como tal, sino que lo asocian al sueño, al clima e incluso al período menstrual. El peligro está en que, muchas veces, ni la misma mujer reconoce esta condición lo que puede provocar depresión e ira.

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El hombre no tiende a sentir culpa al delegar o no cumplir responsabilidades, contrario a la mujer que sí se siente culpable. Es por esto que ella es más propensa a padecer el Síndrome del Agotamiento.

No es sano que la mujer se pierda a sí misma ni permita que sus relaciones se vean afectadas por el hecho de querer cumplir con todas las exigencias.

Se necesita cambiar la idea de mujer maravilla que puede con todo, para dar paso una mujer humana, que puede delegar, puede posponer e incluso puede tener tiempo para sí misma, sin sentirse culpable por ello.

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