¿Es normal que las niñas se enamoren de papá?

Es bastante normal que las niñas idolatren a su padre y en ocasiones le llamen “mi novio” y hasta hablen de casarse con él. Esto es propio de la etapa del desarrollo en la cual se fijan las bases de su identidad psicosexual. Sin embargo, se debe tener en cuenta que podría excluir a su madre y eso no está bien.

En muchas ocasiones, es posible observar cómo las niñas se meten y se ponen celosas cuando el padre quiere abrazar o besar a su madre.

Las niñas intentan asumir roles que no les corresponden, lo que representa un comportamiento que no debe ser ignorado, porque podría llevar a dificultades en las futuras relaciones padre-hija, que más tarde afectarían la relación familiar.

Decir que su padre es su novio es una forma de expresar el afecto que siente hacia su padre. Además, puede darse una especie de competencia inconsciente entre madre e hija por obtener la atención del padre, ya que algunas madres se sienten desplazadas.

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Cuando se establece esta competencia, se puede hablar del complejo de Electra, que es un término propuesto por el psiquiatra Carl Gustav Jung, para definir la fase de enamoramiento hacia el padre por el que pasan las niñas entre los tres y cuatro años de edad. Esta fase puede durar hasta dos años, y se suele resolver de forma natural luego de que la niña cumple los 5 años de edad.

Es necesario que los padres entiendan que este comportamiento es normal durante los primeros 4 años de vida de la niña y que se le debe brindar espacios para que comparta con su papá.

Es vital mostrarle a la niña que hay un tiempo de familia donde todos comparten, y procurar que la niña entienda que también hay un espacio y un tiempo de papá y mamá a solas, para que comprenda los roles que existen en la familia.

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Hay que evitar que el padre sea excesivamente complaciente con su hija y que la madre se convierta en la mala, en la que solo pone reglas y castiga, porque esto crea un desequilibrio muy negativo en la relación afectiva de la niña con ambos.

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