¿Dónde está la humanidad?

humanidadVivimos en una época donde cada día es más fácil escondernos de la realidad. Las vidas falsas que son posibles crear a través de las redes sociales, los juegos virtuales, los libros y películas de fantasía, entre otras cosas, se prestan cada vez más como una barrera entre lo que sucede más allá de las pantallas de nuestros celulares o computadoras.

Los seres humanos somos egoístas por naturaleza, nos preocupamos por nosotros mismos, y nuestro bienestar suele siempre estar por encima del ajeno. Sin embargo, la era virtual parece estar convirtiendo nuestros corazones en pequeñas fortalezas impenetrables. Nada nos importa, nada nos inmuta, nada es merecedor de nuestro tiempo o de nuestra compasión. Las noticias hablan de muertes y tragedias y para el público espectador, es simplemente un día más.

También puedes leer:   Más de 100 jóvenes serán capacitados en temas de salud sexual y reproductiva

Con un mundo de distracciones al alcance de un click, es muy sencillo ignorar los problemas a nuestro alrededor. Los avances tecnológicos se nos han ido de las manos y han evolucionado a una velocidad mayor a la que pudimos crear reglas y protocolos sociales correctos. Es normal ver grupos de amistades y familiares, cada quien conectado a un dispositivo móvil. Es un mal que muchos criticamos, pero del que todos y todas, hemos sido culpables alguna vez.

[box type=”tick” border=”full” icon=”none”]Cuando nos ponemos a pensar en estas situaciones, no queda más que preguntar ¿Dónde está la humanidad? ¿La hemos dejado conectada en nuestras computadoras? ¿Se archivó en un dispositivo móvil y no la podemos recuperar? Puede ser. La tecnología nos ha abierto infinitas posibilidades de comodidades y comunicación; dar a conocer un problema es cada vez más fácil, contactar personas alrededor del mundo se ha vuelto algo sencillo, pero debemos evaluar el precio de lo que estamos pagando por estos privilegios.[/box]

También puedes leer:   Rechazo contra adolescentes embarazadas

La tecnología acerca a quienes están lejos y aleja a quienes están cerca, globaliza todos los acontecimientos, pero nos hace desconectarnos de nuestro lado humano, de ese que percibe que detrás de una computadora, hay otra persona. Debemos, como todo en la vida, encontrar un equilibrio para poder continuar usando nuestros celulares y computadoras como aliados, en lugar de que se conviertan en un enemigo.

Artículos relacionados:

Dejar un comentario

Tu dirección de correo electrónico no será publicada. Los campos obligatorios están marcados con *