Cuando la ropa es un riesgo

bata-medicaSe nos ha hecho costumbre que en los espacios públicos circulen personas utilizando vestimentas médicas, como batas y uniformes de cirugía, con particular mayor frecuencia en los lugares de venta de comida. Incluso, he estado almorzando en restaurantes reconocidos de nuestra ciudad, teniendo al lado personas con atractivos uniformes quirúrgicos y “estetoscopio al cuello”, como un acto simplemente normal y esto NO es correcto.

Todos quienes hemos sido formados en profesiones de atención de la salud y que utilizamos estos uniformes, conocemos o debemos conocer los Principios o Normas de Bioseguridad.  De manera sencilla, la bioseguridad se refiere a todo tipo de práctica para proteger a las personas y a los ambientes de exposiciones a materiales o agentes que provocan riesgos biológicos, incluidos los microorganismos que pueden provocarnos infecciones y que son contagiosos al contacto. Uno de los principios básicos de bioseguridad es el uso de “barreras” por parte del personal que presta servicios de salud, entre ellas los guantes, las mascarillas, botas, además del uso de vestimentas específicas. El uso de estos medios de barrera protege a los y las pacientes y a las personas quienes atendemos la salud.

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[box type=”tick” border=”full” icon=”none”]El buen uso de las vestimentas médicas favorece a que todos los agentes infecciosos comunes dentro del ambiente hospitalario se mantengan solo ahí y, por el contrario, su utilización incorrecta promueve que estos agentes sean esparcidos en otros espacios. De esta manera, el cumplimiento de las Normas de Bioseguridad, con el uso correcto de los utensilios y ropas, influye en la protección de todo el colectivo, no solamente del conjunto médico-paciente.[/box]

Cuando cualquier personal de la medicina o en formación de la carrera decide salir del espacio hospitalario con los uniformes y/o instrumentos médicos, como si fuera una tendencia de moda o accesorio, podría estar propagando agentes infecciosos de riesgos muy variables.

Como médica, quisiera llamar a la conciencia de los y las colegas y estudiantes de áreas de la salud a recordar que la bioseguridad no es una opción, es norma, es deber, y lo sabemos; es nuestra responsabilidad protegernos y proteger a los demás. Como ciudadana, pido por favor sea respetado el derecho a que los espacios colectivos no sean contaminados con agentes biológicos.

No creo que debemos esperar a que en el país pasen a ser hechos algunas amenazas infecciosas graves, que tanta preocupación generan en la humanidad, como el ébola o cualquier otro tipo de microorganismo que afecte a por lo menos una persona que no tuvo que haber sido expuesta a él.

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