¿Cómo explicarle la homosexualidad a los niños?

Foto de caballos de ajedrez - homosexualidadTodos nosotros de alguna u otra forma tenemos a alguien cercano, ya sea un familiar, un amigo, o algún compañero de trabajo e incluso personal docente en las escuelas, que tienen una identidad sexual homosexual, es por esto que es inevitable abordar este tema con nuestros hijos e hijas, pero ¿cuándo sería apropiado dicho momento?, o ¿cuál debería ser el contenido de esta explicación?

Muchas personas piensan que si hablamos de estos temas con nuestros hijos y mostramos apertura, pareceríamos estar en favor de la homosexualidad y fomentaríamos la posibilidad de que pudieran inclinarse a ser homosexuales. No es cierto. El silencio, la fobia y la falta del respeto que manifestamos hacia los demás, representan una invitación más explícita; permitir que nuestros hijos crezcan en libertad, con la información adecuada y formada, es la única garantía que tenemos de que puedan tomar, en el momento conveniente, la mejor decisión para sus vidas; la que los hagan ser personas plenas, física, mental y emocionalmente, donde su expresión sexual esté cargada de respeto a los demás y a ellos mismos.

Eventualmente hemos obtenido información del tema en nuestra propia vida, mediante la exposición del tabú que nos lleva a pensar que la homosexualidad es mala, prohibida e incluso un tipo de aberración; de esta manera ha llegado incluso a desarrollar en nosotros mismos un miedo y, en algunos casos, hasta se ha convertido en fobia, ya que generalmente tenemos tendencia a rechazar lo que no conocemos, o lo que no podemos entender.

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Incluso, los mismos homosexuales han pasado desde niños por estos miedos, la diferencia es que han podido en algún momento asumirlos, entenderlos y aceptarlos. Nuestros hijos no escaparán a esta transición por la cual todos pasamos en algún momento determinado.

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Cuando nuestros hijos se acercan y nos abordan con este tema, seguramente tendrán en mente algunas palabras utilizadas en nuestro vocabulario popular para definir la homosexualidad; lo recomendable sería explicarles que se trata de una preferencia individual que tienen algunas personas de compartir sexualmente con personas del mismo sexo, y que debemos aceptar. De seguro que para brindar esta clase de información tendremos que atravesar nuestras propias barreras, para poder ofrecerles una información cargada de respeto sin maximizar, ni satanizar esta condición.

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Debemos transmitirles respeto hacia ellos, explicándoles que es una preferencia en la cual se da un estilo de vida diferente, donde también existen personas con valores, sueños e ideales iguales, o en ocasiones, más puros en su expresión que muchos de los que se llaman “promulgadores de los valores morales de familia” que en muchos casos ocultan un trasfondo lleno de violencia, abuso y explotación de las figuras femeninas.

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Este tipo de explicaciones deberíamos ofrecérselas a nuestros hijos después que sepan lo que significa “una relación sexual” basada en la procreación. Debemos partir de lo básico, y luego poder agregarles los objetivos subsiguientes que se basan en el placer y el deseo de compartir parte de nosotros mismos con otro ser humano.

Como padres, esperamos que las preferencias y comportamientos sexuales de nuestros hijos sean parecidas a las nuestras, pero debemos hacerles saber que respetamos y entendemos las diferencias individuales.

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¿Un homosexual nace o se hace?

La ciencia aún no se pone de acuerdo respecto al origen de la homosexualidad en ninguna edad; no se comprende científicamente si el factor determinante es genético o socialmente aprendido; no se puede pronosticar si un niño, confundido en los papeles de género a temprana edad tendrá, más predisposición hacia la homosexualidad que otro que no lo esté; tampoco se sabe si el refuerzo “a rajatabla” hacia conductas puras de su género nos pueda dar la garantía de que nuestros hijos no tengan en el futuro esta preferencia sexual.

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La Organización Mundial de la Salud (OMS) hace casi 21 años, mediante un consenso médico donde participaron profesionales dedicados a la salud mental, decidió excluir a la homosexualidad de los transtornos sexuales. Esta decisión llegó con una revolución religiosa e idiosincrática con la cual nuestra generación aún tiene que aprender a lidiar. Nosotros como padres no escapamos a la realidad de aceptación y conocimiento de este tema.

Debemos tener claro que no existe nada que podamos hacer para evitar tal o cual preferencia sexual en el futuro de nuestros hijos. Nuestra misión es transmitirles nuestros valores y el respeto a la vida de los demás que posean una situación o preferencia diferente a la nuestra.

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