MITO: “El alcohol es un estimulante sexual”

Falso. Muchas personas ven el alcohol como una sustancia que incrementa el funcionamiento sexual, visión justificada por su efecto desinhibidor.

El alcohol puede alterar el comportamiento convencional facilitando la pérdida de control de algunas emociones y la desinhibición de conductas que se habían aprendido a controlar en sociedad. De esta forma, puede facilitar la aparición del impulso sexual, pero como también inhibe partes del sistema nervioso autónomo que tienen que ver con la erección, dificulta que ésta se alcance y, en consecuencia, también la penetración y el coito.

En la mujer, incluso ingerido con moderación, dificulta la respuesta orgásmica. Asimismo, disminuye el goce y la intensidad del orgasmo en ambos sexos. Estos efectos son apreciables con sólo ingerir dos copas de vino.

El consumo de alcohol puede generar secuelas graves en el funcionamiento sexual. Si en alguna ocasión, por sus efectos, se produce algún trastorno sexual, aunque sea esporádico, como una falta de erección que dificulte la penetración, es posible que tal acontecimiento sea vivido como un fracaso por el hombre que lo ha experimentado, lo marque psicológicamente y comience a desarrollar sentimientos de ansiedad asociados al encuentro sexual, que pueden mantener dicho trastorno.

También puedes leer:   MITO: “Las pastillas anticonceptivas te dejan estéril”

Por otro lado, el consumo continuo de cantidades elevadas de alcohol suele producir un serio deterioro orgánico con trastornos endocrinos, neurológicos y circulatorios irreversibles, que perjudican de forma permanente la respuesta sexual.

Comenzar una aventura con una copa es algo muy sugerente que puede facilitar la comunicación y las desinhibiciones, pero tomemos en cuenta que todo puede terminar mal si a ese trago se suceden otro y otro, perdiendo el control.

En general, los problemas por ingestión etílica son mayores en ellas, debido a que absorben 30% más alcohol en su sangre que el hombre.

Shakespeare resumía con sabiduría los efectos del alcohol en la respuesta sexual: “Provoca el deseo pero frustra la ejecución”.

Video recomendado:

Comparte este artículo:

Artículos relacionados:

Dejar un comentario

Tu dirección de correo electrónico no será publicada. Los campos obligatorios están marcados con *