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Los roles masculinos y femeninos según la sociedad

Foto de un hombre fumando - roles masculinos y femeninosEl concepto biológico de “sexo” se refiere al hecho de haber nacido varón o mujer. En cambio, el concepto sociocultural de “género” se refiere a lo que significa ser varón o mujer en una sociedad y un momento histórico determinado. El género establece expectativas sobre cómo deberían actuar las personas de uno y otro sexo en diversas situaciones.

En casi todas las sociedades hay diferencias claras entre el comportamiento de niñas y niños. Los varones no sólo muestran más actividad física, juego y exploración bruscos y agitados, sino que también tienen otros intereses y prefieren, por ejemplo, juegos de guerra; en contraste con las preferencias de las niñas por los papeles domésticos.

En nuestro país se ha estudiado el estándar en las prácticas de crianza de ambos sexos y los resultados reflejan que:

  • En nuestra cultura se espera que los adolescentes varones mantengan relaciones sexuales con la mayor cantidad posible de parejas, mientras que las adolescentes deben permanecer vírgenes hasta el matrimonio.
  • Las mujeres son percibidas prefiriendo la abstinencia sexual, con poco poder en las relaciones sexuales, y con dificultades para solicitar el uso del condón a sus parejas masculinas, puesto que esto está virtualmente censurado, al menos en el caso de mujeres casadas.
  • Los varones son educados como “depredadores” que deben ser temidos, que no sienten miedo y que aprenden a lograr metas manteniendo una actitud agresiva. Aprenden a asumir las situaciones potencialmente peligrosas como insignificantes. Si el peligro es alto, deben desafiarlo directamente para no ser tildados de cobardes o “histéricos”, una característica atribuida a las mujeres.
  • Las niñas, en cambio, son educadas generalmente como presa potencial de hombres peligrosos a quienes deben temer y aprender a evitar, manteniendo una actitud defensiva y cautelosa ante ellos. Las mujeres aprenden a reconocer las situaciones potencialmente peligrosas, a vivir evadiendo, evitando o escapando de la fuente de peligro.

“¡Tira, tira si eres hombre!”, es un ejemplo macabro de cómo operan las expectativas de actitudes de género en la cultura dominicana, cuando un hombre encañona a otro con un arma de fuego para demostrar su bravura y masculinidad. En consecuencia, los hombres tienden a no prestar atención a los mensajes preventivos que producen temor.

La calle y la casa

Entre los valores de la cultura dominicana figuran los espacios de la “calle” y de la “casa.” El espacio de la casa es visto como aquél que delimita las acciones aprobadas como: el matrimonio, la familia nuclear, las prácticas heterosexuales, los actos de género tradicionales, entre otros.

El espacio de la calle delimita las prácticas y situaciones no aprobadas oficialmente como: las relaciones sexuales extramaritales, el trabajo informal (especialmente dentro de la industria del sexo), prácticas sexuales diferentes, y el “tigueraje”.

El uso del condón es visto como un símbolo de la desconfianza y la infidelidad: quien sugiere o acepta usarlo se culpa o acusa al otro de haber tenido sexo fuera de la pareja o de tener una infección de transmisión sexual. La fidelidad, la honestidad, y la confianza entre parejas tienen un conflicto permanente con una norma cultural de la “infidelidad natural” de los hombres, y la creencia popular de que al fin y al cabo, “nadie es de nadie”.

Los valores como la fidelidad y la confianza, establecidos dentro del espacio de la “casa”, son vistos como necesarios para el establecimiento y mantenimiento de relaciones estables de pareja.

La posición del hombre

En la cultura de la calle, donde predomina la noción de virilidad o potencia sexual, el icono de hombre es el “tigre”. En la cultura de la casa, donde predomina la noción de hombría o poder, el icono es el león.

Desde una edad temprana, los niños varones son llevados a estar conscientes de su conducta y siempre actuar para demostrar socialmente que son “hombres de verdad”. En este proceso, personas cercanas a los niños, probablemente bajo el liderazgo de la madre, se convierten en una especie de “policía de género” y conspiran para generar la homofobia (rechazo a la homosexualidad) en el niño que va madurando. Los varones son socializados en un ambiente fuertemente restrictivo y prohibitivo, que deteriora su espontaneidad, autenticidad y alegría, produciendo mucha hipocresía y neurosis, lo que hemos llamado “el ser y no ser” del varón dominicano. Crecen con un miedo irracional de “convertirse” en el sexo opuesto, de “degenerarse”; este temor los ayuda a construir la “heterosexualidad obligatoria” en el varón.

La posición de la mujer

Respecto a ellas, pueden existir múltiples “feminidades”. Hemos planteado la doble posición de la mujer como punto de partida de esta perspectiva. Existe la mujer de la noche, tal vez menos “femenina” y posiblemente más “masculina”, que compite con el hombre, es más igual a él; es “mujer de la calle”, y por tanto, una amenaza para la descendencia de la superioridad masculina. Imaginariamente goza, y hace gozar. Paradójicamente, vive deseando la posición de la mujer-madre, la que tiene el hombre y el hijo siempre para ella.

En cambio, nos encontramos con otra posición más femenina o tal vez menos masculina, que no compite con el hombre y es “mujer de su casa”; mujer reproductiva, inclinada a una actitud maternal, la que renuncia al goce en nombre de la especie. Paradójicamente, vive eternamente amenazada en su posición de madre por el goce de otras.

Algunos han señalado que no parece tratarse de dos tipos de mujeres, sino de un mito que las contiene a ambas como las dos caras de una misma moneda. Las mujeres dominicanas pueden atravesar estas dos posiciones alternativamente, fijarse en una o sostener ambas. Pero si se ubican en una suelen interrogarse sobre la otra.

Conclusión

En sentido general, las mujeres están en desventaja frente a los hombres en términos de vulnerabilidad social. Igualmente, podemos decir que también hombres y mujeres experimentan marcadas diferencias de poder dentro de sus propios sexos.

Un modelo de cambio del cual podríamos beneficiarnos todos y todas, con menos desigualdades, sería aquél en que aprendiéramos desde pequeños a reconocer que cada quien es un ser humano único, imperfecto e insustituible, y que debemos ser quienes somos, y desarrollar nuestro potencial humano y nuestra diversidad en la vida, comparándonos con nosotros mismos, no con los demás.

La crianza familiar temprana debía basarse en el principio solidario de que todo niño o niña es un ser humano irrepetible, con necesidades, sentimientos y derechos como persona. Si desde pequeños aprendemos a decir nuestra palabra, sin temor y sin importarnos tanto el “qué dirán”, sí dijéramos que sí o no cuando queremos o no queremos algo, podríamos desarrollar una sociedad más fuerte, tolerante y democrática.

Sólo desarrollando la capacidad de expresar los derechos y sentimientos personales, sólo hablando por nosotros mismos, podremos sobrepasar los roles inflexibles o estereotipados de género, con su gran carga de negación e hipocresía.

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6 Responses to Los roles masculinos y femeninos según la sociedad

  1. Alejandra 24/07/2012 at 9:17 PM #

    Esta página está excelente, me ayudó mucho en mi tarea de psicología.

    • Revista rexpuestas 26/07/2012 at 3:17 PM #

      Muchas gracias Alejandra.

      Que bueno que pudimos servirte de ayuda.

      Quedamos a la orden.

  2. jose 08/09/2012 at 5:05 PM #

    Respetado E. Antonio de Moya, he leido su articulo y veo con gran sorpresa que usted habla de los derechos de una persona en su formación como tal, pero se le olvida que toda balanza tiene dos lados y no ha sido para nada equitativo al no mostras la otra cara de la balanza como son los DEBERES de esas personas que se estan formando.
    Se sabe y usted mas que nadie debe de saber, que la formación de un niño, una niña esta dada en los cinco -5- primeros años de su vida los cuales son definitivos, y todo padre o madre tienen la obligación y el deber de encausar, educar, enseñar a ese niño o niña a saber cuales son las NORMAS DE COMPORTAMIENTO Y VALORES REALES Y VERDADEROS, TANTO PARA VARON COMO PARA HEMBRA, no estoy de acuerdo que a un niño o niña en formación (llamese edad de hasta los 5 años), se les debe permitir decir todo y hacer todo lo que se les antoje, porque se transforman en unos anarquistas absolutos y unos pequeños tiranos. CON EL CUENTO DEL DESARROLLO LIBRE DE LA PERSONALIDAD Y EN LA CUAL NO SE LES DEBE TRUNCAR, ESTAMOS CADA VEZ MAS PERDIENDO NUESTROS VALORES REALES Y CADA VEZ GANA TERRENO LA TAN RENOMBRADA TOLERANCIA.

    • EM 31/10/2012 at 8:16 PM #

      Con todo respeto me gustaria responderle al señor Jose que los “valores” son relativos y subjetivos y ademas van cambiando a traves del tiempo. Lo que en la edad media o antes se consideraban valores incuestionables hoy serian considerados como aberraciones inadmisibles. Cada quien tiene derecho a tener valores diferentes. Algunos niños (y adultos) se sienten mas como el sexo contrario al de su nacimiento y muchas personas incluso no se sienten identificadas con ninguno de los dos generos, o se identifican con ambos a la vez, o segun las circunstancias, o tienen una identidad de genero fluida que varia segun la situacion o que depende de la etapa de desarollo en la que se encuentren como individuos unicos. Al fin y al cabo los roles de genero (a diferencia del sexo fisico como bien dice el articulo) son mas que nada una invencion social arbitraria que no tiene por que tener sentido para todos ya que no nos viene dada, al menos en su mayoria, por la naturaleza. Si cada vez mas “gana terreno la renombrada tolerancia” es una buena señal de que estamos avanzando. Los infantes merecen la oportunidad de ser quienes son y no quienes la sociedad quiere obligarlos a ser.

  3. esteban 15/11/2013 at 9:44 AM #

    con respecto a lo que puso aqui el autor en la nota “En casi todas las sociedades hay diferencias claras entre el comportamiento de niñas y niños. Los varones no sólo muestran más actividad física, juego y exploración bruscos y agitados, sino que también tienen otros intereses y prefieren, por ejemplo, juegos de guerra; en contraste con las preferencias de las niñas por los papeles domésticos.” mi pregunta es, dado que se ve en la mayoria de la culturas en general, si esto podria ser debido ya a una caracteristica de tipo más bien biologica, como la mayor presencia de testosterona en el organismo(ya sabemos que este compuesto quimico produce aumento de masa muscular y en algunos casos puede ocasionar individuos más agresivos tambien).
    gracias

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