Editorial 17: “Las apariencias engañan”

Hablar de sexualidad o educar en la sexualidad asusta al más valiente. Nos da miedo hablar claro del tema, nos aterra la idea de que llegue el día en que nuestros hijos pregunten cómo llegaron a la barriga de mamá, nos falta valor para discutirlo con nuestra pareja, nos avergüenza contarle o preguntarle al médico sobre alguna situación en nuestra vida sexual, y nos asombran los espantosos resultados que tenemos en cuanto al aumento del número de casos de adolescentes embarazadas, de infecciones de transmisión sexual, de divorcios, de infidelidad, de abuso sexual, de maltrato a la mujer, de abortos, y la lista no acaba.

El mensaje que hemos estado enviando con tanto silencio sobre este tema, teñido de mucha indiferencia NO está funcionando. NO HABLAR del tema, y además, darle una orden a rajatabla a los adolescentes de un NO al sexo antes del matrimonio, sin un por qué, los está llevando a un inicio sexual precoz y promiscuo, con una mentalidad anticonceptiva disfrazada de derecho humano; estamos embruteciendo la sociedad y reduciendo la vida sexual a un placer egoísta socialmente autodestructivo, que impide a la persona madurar en el auténtico amor.

Cuando vemos los resultados de nuestro comportamiento sexual, tanto de los adultos como de los más jóvenes, lo primero que hacemos es buscar un culpable; si no es la sociedad, son los padres, o los maestros, o el reggaetón, o los muñequitos que dan en la tele, o peor aún, decimos que esta generación está perdida, que no hay forma de enderezarla, y justo ahí creemos que está el problema, en que NO asumimos nosotros el rol de marcar la diferencia en nuestra propia vida y la de nuestros seres queridos, y comenzar a cambiar la historia.

Las apariencias engañan, y la educación sexual, aunque le tengamos miedo, es nuestro único aliado para que estas cifras comiencen a dar números positivos. Podemos hablar de sexualidad sin sonrojarnos ni asustarnos, podemos desarrollar el tema sin morbo ni vulgaridad… y rexpuestas lo está demostrando.

¡Que viva la Educación Sexual!

Editorial publicado en la revista rexpuestas 17.

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